domingo, 15 de enero de 2017

Estructura narrativa: Aristóteles versus Shakespeare



El teatro, como todo arte, es un espacio de catarsis y de espejo social. En la Antigua Grecia, de hecho, el tema a tratarse resultaba de un censo y era un espacio civil. Aristóteles fue el primero en analizar las estructuras en su libro sobre la poética y con él, se hablaba también de quién era el personaje principal. 

La gran lógica del héroe para él era que entendía que su misión era lo más importante y era lo correcto, pero tiene muy pocas probabilidades de poder lograrlo. En palabras de docentes que he tenido: lo que tiene es voluntad y resistencia pero no necesariamente herramientas. Nuestro héroe siempre cambia el orden del cosmos con su capacidad infinita de renuncia.


La estructura en tres actos (aquella que conocemos como Introducción, nudo y desenlace) obliga a nuestro personaje principal a pasar por doce momentos. Éstos son: 


1) El mundo ordinario: primero de todo, hay que conocer dónde vive nuestro héroe y cómo son las reglas de ese lugar.

2) La llamada de la aventura: se presenta el momento en el que se rompe esta calma y es involucrado en esta nueva misión.

3) Reticencia del héroe: tiene temor al cambio. Si no duda, no le cuesta. Si no le cuesta, ¿Por qué es nuestro héroe?

4) Mentor y ayuda externa: se encuentra con alguien que lo guía y ayuda a prepararse para la misión (fin del primer acto).

5) Cruce del primer umbral: deja lo familiar y se le abre el nuevo mundo. Es cuando finalmente se compromete con la misión porque siente que tiene mayores probabilidades de éxito. 

6) Pruebas, aliados y adversarios: tiene como fin aprender las reglas de este nuevo mundo.

7) Acercamiento a la cueva profunda: tiene los primeros triunfos y con esto se prepara para la batalla final.

8) Prueba difícil o traumática: se enfrenta a lo más terrible y más doloroso. Empieza el tercer acto. 

9) Recompensa: se le da el saber o las herramientas por haber vencido. Es el don por haber completado la misión.

10) Camino de vuelta: fue transformado por el viaje y no siempre desea volver. Como en el caso de Ulises, volver puede ser tan difícil como haberse ido. Tiene que entenderse que el resto de su mundo se va a ver beneficiado por aquello que aprendió.

11) Resurrección del héroe: enfrenta una segunda prueba en la que debe encontrar el equilibrio entre lo espiritual y lo material. 

12) Regreso con el elixir: comparte su don y sabiduría con su entorno. 


Esta es una estructura circular que resulta que va haciendo un arco de transformación.


William, por otro lado, usaba el recurso de presentarte la estructura no en tres, sino en cinco actos, donde todo termina confluyendo en una sola escena o situación, pero cada personaje llevaba una motivación propia que era una contribución a la tragedia final. en vez de tener una única línea argumental, desarrolla al menos tres: protagonista, antagonista y ayudante del protagonista o quien restablece el Verdadero Orden en el mundo en el que habita. 


Por otro lado, la verdad en este caso, también se maneja diferente. Mientras en el caso de Aristóteles, era ésta la que le daba fuerzas al héroe para superar lo que tuviera que superar, en el caso de Shakespeare, el único que tiene la verdad es el héroe, pero todo el mundo lo rechaza. Esto convierte la Verdad en Venganza

Estas estructuras son las más utilizadas aún hoy en todas nuestras películas y series favoritas de TV. ¿Lo mejor? Los personajes que las cuentan.

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