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lunes, 18 de julio de 2016

De los libros que cambiaron el mundo

Cada vez que alguien quería limitar a la gente que gobernaba, se metía con lo que leían. No es algo casual: el libro es el acceso al conocimiento y será ese autor el que se convierta en el mediador entre aquello a lo que queremos llegar y a lo que llegamos efectivamente con su perspectiva.
Aun así, amén de nuestro recorrido personal como lectores, hay una serie de libros que cambiaron el orden social, o al menos nos hicieron cuestionarnos muchas cosas. Dicen que el número de la perfección es el 7, así que aquí les dejo los que considero los 7 que marcaron un antes y un después. Espero los suyos.
La Biblia

Que haya sido concebida como el libro para ser fuente de toda la religión marca, como mínimo, una idea de persistencia como verdad absoluta que es diferente de las religiones anteriores. Además, si pensamos que la escritura es lo que diferencia a la Pre Historia de la Historia, escribir todo aquello en lo que creemos, es perpetuarse en el tiempo.
Ilíada y Odisea, Homero

Todos estos poetas que se llamaron Homero, permitieron un compendio de historias y escenarios base de toda la cultura Griega y Romana y, por ende, de todo el mundo occidental.
La enciclopedia, Denis Diderot

Compendio de artículos que terminaba siendo la fuente de sabiduría y conocimiento. Aquí se combinaban publicaciones de historia y filosofía y cultura. Es el símbolo del Iluminismo Francés donde no es importante religión y se confía en la razón pura del hombre.
Contrato social, Hobbes, Locke y Rousseau

El origen del Estado y los derechos y obligaciones según tres filósofos de la época. Ningún Estado Occidental se creó por fuera de él, de manera que es entender la estructura. Sin él, probablemente la Revolución Francesa no hubiera sido tal o al menos no tan pronto. Derechos humanos, política, manejo de Estado y opinión pública son algunos de los temas.
El capital

Cuando Karl Marx publicó por primera vez, todo el mundo se paró a ver. Este tratado de política económica pone el foco en que la Revolución Francesa no eliminó las diferencias sociales, sino que cambió su rótulo. Su análisis, sus propuestas y su cuidada lógica siguen siendo hasta hoy, de las que paran las cabezas en clase y las que pararon el mundo.
El origen de las especies

Darwin, un solo teórico, tirando por la borda toda una teoría creacionista del universo. Eso solo se merece un lugar en la lista. La lógica de que somos el resultado de años y años de cambios y adaptación a un entorno. 
La interpretación de los sueños

El psicoanálisis de la mano de Freud como pieza fundacional introduce el concepto del inconsciente y, con esto, pone en jaque toda una estructura que sostenía que el hombre era un ser 100% racional. Aquí quedaba demostrado que no. Gracias a esto cambia el arte, el mundo, el análisis de la conducta.

 ¿Cuáles sumarían a la lista? ¿Cuál sacarían? 

domingo, 1 de mayo de 2016

De lo vivido y lo contado: historias en primera persona

Últimamente pareciera que casi todos los contenidos literarios para adolescentes o best sellers son pensados en primera persona. Estamos todos de acuerdo que tiene una lógica personalista que permite que nos encariñemos con el personaje principal, pero ¿Por qué “enganchan” tanto?

Inicialmente, el recurso, era muy utilizado para el género policial negro ya que servía para relatar los avances y descubrimientos del caso desde la postura ya sea de la mano derecha del investigador o del detective que hacía avanzar el misterio.

Algunas características para tener en cuenta de este tipo de literatura son:

Si narrás en primera persona, actuás dentro de la historia: sólo se puede aportar narrar de lo que se sabe y se ve.

Monólogo interior: es un delirio interno donde el personaje toma una decisión o plantea un problema. PRECAUCIÓN: Usarlo en pequeñas dosis, para el razonamiento eterno del protagonista solo puedo recomendar que haga terapia, porque las ideas deben ser más concretas. 

Narrador testigo: el que combina la característica del espectador pero es primera persona. De esta manera te dice que no es el protagonista pero sabe lo que sucede. Dentro de este grupo hay quienes cuentan voluntariamente como en el caso de Nelly de Cumbres Borrascosas y hay otros que dejan el testimonio casual de algo que vieron.

La suma de los recursos: para mí la supremacía de este recurso es cuando el narrador es no confiable. Es decir, así como los niños y los borrachos dicen la verdad, si tenemos la perspectiva rota de un personaje o con un desorden psiquiátrico o aislado de la realidad, puede ser maravilloso.

Aún así, muchas editoriales prefieren no editar novelas narradas de esta manera porque asumen que tiene un perfil más amateur, cercano al diario íntimo.

Pero también hay algunas trampas que pueden limitar el ritmo. Si explicás demasiado, por ejemplo. Decir cómo es la persona a partir de que se está viendo en el espejo, es tedioso si no vas a destacar pocos rasgos. No explicar, también es un error. Por ejemplo en las 50 sombras de Grey que es el mejor ejemplo de la mala praxis de este recurso, el personaje principal es virgen pero cuando él se desnuda frente a ella piensa que tiene el miembro muy grande. Espectacular ¿Con qué lo compara? No importa internet, educación sexual en el colegio, nada. No está escrito y no cierra.
Otros ejemplos de estos son “Enrojecí” pero si no estás viéndote, no lo sabés. Lo que sí podés decir es “Me sentí enrojecer”.

Pero no todo es terrible. Y para reivindicar el recurso, les dejo mis favoritas narradas en primera persona y el por qué creo que en esos casos funciona. 

Adiós a las armas, de Ernest Hemingway


Novela preciosa y pacifista basada en las experiencias del escritor como conductor de ambulancias en la Primera Guerra Mundial donde juega a ser héroe de guerra y buscan cómo sobrevivir. 
¿Por qué funciona? Su visión del mundo es honesta y directa, lo que la convierte en un maravilloso melodrama. El estilo del escritor de usar pocos adjetivos ayuda a la lógica visceral bélica y enriquece mucho la historia. 

El diario de Ana Frank, de Ana Frank


El crudo y a la vez tierno relato de una niña judía en Holanda durante la Segunda Guerra Mundial y la Ocupación Nazi. 
¿Por qué funciona? Nada más desgarrador que la inocencia. Y el sueño de Ana era ser escritora. Es conocer el alma de una chica inocente castigada por un mundo absolutamente injusto. 

Trópico de Cáncer, de Henry Miller


Los ojos de un sadomasoquista atravesando toda una ciudad y a cada una de las mujeres que conoce en el inicio. 
¿Por qué funciona? Su perspectiva degradante y su enfermiza gracias a sus gustos sexuales que distan de lo "cotidiano" lo hacen detestable. Y es una bestia tan maravillosa que no podés dejar de leer. 

El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger 


Si yo hubiera conocido esta historia en mi adolescencia, hubiera sentido que alguien en el mundo me entendía. 
¿Por qué funciona? La lógica de estar en el medio entre ser un adulto y un chico, el miedo, el desamparo al estar solo en una gran ciudad y ser responsable de uno mismo. Por otro lado, lo que es convivir con la fauna cosmopolita y ver de lo que se trata ese hostil universo de “grandes” es de las cosas con las que más me hubiera sentido reflejada. Una joya. 

Grandes Esperanzas, de Charles Dickens 


Dickens era un tipo con toda la mala leche posible y esto lo convertía en un gran escritor. Su ironía lleva la historia de este pobre Pip a niveles impensados para la poca gracia que parecía tener el personaje.
¿Por qué funciona? Porque Pip en realidad es un chico muy ingenuo que no reconoce lo hostil del mundo alrededor. Tanto así que entrega su corazón a alguien entrenado para destrozarlo que también está jugando a la crueldad y la contraposición entre esto y la perspectiva del resto termina haciendote reír infinitas veces.

El extranjero, de Albert Camus 


El ejemplo perfecto de la "escritura blanca", o sea, de cuando no se transmiten sentimientos. 
¿Por qué funciona? la historia ya empieza cuando él pierde a su madre. Todo lo demás sigue siendo pérdida pero él no puede sentir nada.

Bonus Track: It, de Stephen King 


Lo puse como bonus track porque en realidad tiene momentos de tercera persona y tiene muchos en primera persona pero va cambiando según quien sea el que relate y eso implica que cambia el narrador unas siete veces dentro de toda la novela. 
¿Por qué funciona? Porque King es un genio.

¿Cuáles son tus historias favoritas en primera persona? 

jueves, 11 de febrero de 2016

La musa inspiradora de nuestros romances imposibles: Romeo y Julieta - Tristán e Isolda




Una teoría famosa dice que todas las grandes historias de amor occidentales están basadas o en Romeo y Julieta o en Tristán e Isolda. En cambos casos, estamos hablando de tragedias, por ende de una fuerte presencia del destino, de aquello de lo que no podemos escapar. Todos entendemos que el amor de estos chicos era puro, pero desafiaron todas las reglas y eso tiene un costo.

El punto en común es que ambas historias cuentan romances prohibidos pero la mayor diferencia radica en dos aspectos:


1) La edad: Romeo y Julieta eran dos adolescentes que no podían medir las consecuencias de sus actos, mientras Tristán e Isolda eran más estrategas, más grandes, podían armarla mejor y medir mejor el alcance.


2) Duración del romance: Romeo y Julieta duraron 3 días, una daga y un frasco de veneno, mientras Tristán e Isolda duraron años, matrimonios, temporada de prófugos en el bosque y hasta sus tumbas se entrelazaron.


El destino, o sea la tragedia, marca la fragilidad de los momentos: ¿Y si Romeo sabía antes de verla que Julieta era una Capuleto? ¿Y si hubiera esperado unos minutos para tomar el veneno? ¿Y si la marea cambiaba y Tristán nunca llegaba a Isolda? ¿Y si no tomaban la poción? Pero lo más interesante es que desde la tradición oral una y la otra desde el texto dramático para teatro utilizan el amor (sentimiento aparentemente positivo) como tema central de la tragedia, por ende de la desventura y perdición de los personajes. 

Por otro lado, en las dos historias se ve el amor cortés que es puramente burgués y donde el Pueblo no es representado. Y esto adquiere aún más relevancia cuando se repite a lo largo de la historia en todos nuestros grandes cuentos de amor. La Pasión, es un elemento demoledor, que en realidad no te permite usar la Razón, aquello que desde la Modernidad y la Revolución Industrial es lo más importante de todo. 



Les dejo ocho historias basadas en estos romances que son las favoritas de esta bloggera. No se las pierdan:


- Anna Karenina, de León Tolstoi: el romance entre una mujer casada, miembro de la realeza y un joven. Llegan a vivir juntos pero ¿Serán felices?

- Rojo y negro, de Stendhal: Otro romance extra matrimonial en donde un jovencito descubre que es atractivo y decide aprovecharse de otras mujeres. El amor acá es superficial pero logrará tener una moraleja. 

- Cumbres borrascosas, de Emily Brontë: Un gitano nunca será hombre suficiente para una chica inglesa. Y la pasión entre ambos será algo destructivo y demoledor. 

- Como agua para chocolate, de Laura Esquivel: una tradición que los separa, un amor que los une para siempre. Aún cuando todo se encamina, la felicidad para ellos será frágil e inestable. 

- El último refugio, de M.M. Kaye: Un chico que siempre será extranjero a donde vaya y una princesa del Imperio Mogol que nunca será libre. 

- El pájaro canta hasta morir, de Colleen McCullough: la única hija de una familia atravesada por la tragedia que se enamora de un cura. Un amor que los marcará y destruirá. 

- La dama de las Camelias, de Alejandro Dumas Jr: un joven romántico se cruza en París con una cortesana dulce y que cree de corazón sincero. Él no tiene un centavo, ella necesita el dinero y además parece enferma. Combinen todo esto para romper corazones. 

- La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón: la nena de papá abusivo y celoso que se enamora de un escritor sin un centavo, mientras un espantoso villano crece como una sombra sobre Barcelona. 

¿Cuáles me recomiendan?

martes, 2 de febrero de 2016

100 novelas que se merecen que metas tu nariz dentro



Cuando empecé mi Rincón Fílmico pensé que hablar de cuáles son las mejores pelis que viste, dicen qué tipo de espectador sos. Bueno, un poco siguiendo mi misma lógica (por más que mi top 100 va mutando), acá les dejo las 100 mejores novelas que leí. Los separo caprichosamente por formato no porque los cuentos sean inferiores, todo lo contrario, sino porque son diferentes y no deben juzgarse juntos. O al menos eso pienso yo.

¿Qué libro me recomendarían?

¿Qué sumarían?

¿Cuál no leyeron?

1) It, de Stephen King
2) Adiós a las armas, de Ernest Hemingway
3) Les Miserables, de Victor Hugo
4) Sentido y sensibilidad, de Jane Austen
5) Jane Eyre, de Charlotte Brönte
6) Cumbres Borrascosas, de Emily Brönte
7) Drácula, de Bram Stoker
8) El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald
9) El último refugio/Los Pabellones Lejanos de M.M. Kaye
10) El pájaro canta hasta morir/El pájaro espino de Colleen Mccullough


11) El Jardín del Rey, de Fanny Deschamps
12) La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón
13) Fluyan mis lágrimas, dijo el policía, de Phillip Dick
14) Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
15) Las nubes, de Juan José Saer
16) Como agua para chocolate, de Laura Esquivel
17) Sin novedad en el Frente, de Erich María Remarque
18) Rojo y negro, de Stendhall
19) Watchmen, de Alan Moore
20) El señor de los anillos, de J.R. Tolkien


21) El idiota, de Fiodor Dostoievski
22) El fantasma de la Ópera, de Gastón Leraux
23) Las ventajas de ser invisible, de Stephen Chbosky
24) Grandes esperanzas, de Charles Dickens
25) El péndulo de Foucalt, de Umberto Eco
26) La piel fría, de Álbert Sánchez Piñol
27) Rebelión en la granja, de George Orwell
28) Al este del paraíso, de John Steinbeck
29) Callejón del Paraíso, de Sylvester Stallone
30) 1984, de George Orwell


31) En el camino, de Jack Keroac
32) El túnel, de Ernesto Sábato
33) El señor de las moscas, William Golding
34) Harry Potter del I al VII, de J.K. Rowling
35) Mujercitas, de Louise May Alcott
36) Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll
37) Guerra y Paz, de León Tolstoi
38) Anna Karenina, de León Tolstoi
39) La hija del Capitán, de Alezandr Pushkin
40) La dama de las Camelias, de Alejandro Dumas Jr.


41) Guerra Mundial Z, de Max Brooks
42) El guardián entre el centeno, de J.D. Sallinger
43) Martín Fierro, de José Hernández
44) La emperatriz tras el velo, de Indu  Sundaresan
45) El librero de Kabul, de Åsne Seierstad
46) El resplandor, de Stephen King
47) París era una fiesta, de Ernest Hemingway
48) ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Phillip Dick
49) La casa de los espíritus, de Isabel Allende
50) Rayuela, de Julio Cortázar


51) La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares
52) Luna Federal, de Susana Bilbao
53) El Halcón Maltés, de Dashiell Hammett
54) El hombre que ríe, de Victor Hugo
55) Las mil y una noches, anónimo
56) Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain
57) Frankestein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley
58) Oliver Twist, de Charles Dickens
59) El Conde de Montecristo, de Alejandro Dumas
60) Facundo, de Domingo Faustino Sarmiento


61) La cabaña del Tío Tom, Harriet Beecher Stowe
62) Madame Bovary, de Gustave Flaubert
63) El extraño caso del doctor Jekyl y Mr Hyde, de Robert Louis Stevenson
64) La guerra de los mundos, de H.G. Wells
65) Con la soga al cuello, de Joseph Conrad
66) Muerte en Venecia, de Thomas Mann
67) Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez 
68) Ulises, de James Joyce
69) Los 7 locos, de Roberto Arlt
70) Trópico de cáncer, Henry Miller


71) De ratones y de hombres, de John Steinbeck
72) El extranjero, de Albert Camus
73) Pedro Páramo, de Juan Rulfo
74) Desayuno en Tiffany, de Truman Capote
75) A sangre fría, de Truman Capote
76) La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa
77) La conjura de lo necios, de John Kennedy Toole
78) El diario de Anna Frank, de Anna Frank
79) Contacto, de Carl Sagan
80) Colmillo blanco, de Jack London


81) Corazón, de Edmondo de Amicis
82) Juvenilla, de Miguel Cané
83) Una niña anticuada, de Louise May Alcott
84) Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson
85) Papaíto piernas largas/Pipi Calzas largas, de Jean Webster
86) La señora Dalloway, de Virginia Wolf
87) El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry
88) Memorias de una Geisha, de Arthur Golden 
89) El nombre de la rosa, de Umberto Eco
90) Guía del autoestopista espacial, de Douglas Adams 


91) El sabueso de Baskerville, de Sir Arthur Conan Doyle
92) Matilda, de Roald Dahl
93) La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera
94) La carretera, de Cormac McCarthy
95) Berlin Alexanderplatz, de Alfred Döblin
96) Moby Dick, de Herman Melville
97) Libertad, de Jonathan Franzen
98) Crimen y castigo, Fiodor Dostoievski
99) Tess de los D’ubervilles, de Thomas Mann 
100) Crónicas de Narnia, de C.S. Lewis 

!Espero tus recomendaciones!

Bienvenida a un nuevo Rincón...



Los libros siempre han sido muy buenos amigos. No puedo evitarlo, cuando recuerdo el olor a libro viejo o el placer que me produce un relato que me secuestra y no puedo dejar de leer, es de mis sensaciones favoritas.

Este blog nace un poco como homenaje a esos viejos amigos y compañeros de aventuras. Aquellos que me mostraron en palabras sensaciones que no había tenido y que me las apropiaba, o personajes que sentía conocer porque había sido testigo de muchas de sus aventuras.

Con el tiempo y la necesidad de racionalizar lo irracional, me puse a investigar sobre contexto, estilos, importancia. A nutrirme del saber del otro para explicarme un poco qué significaban esas historias para el resto del mundo. Les voy a contar un poco de eso, pero en realidad siempre en la lectura se resume a aquello con lo que uno se relaciona e involucra.

Como no hay libro que merezca ser recluido, les voy a contar de mis favoritos, esperando sus recomendaciones.


Gracias por acompañarme en este nuevo Rincón. 

Siesta correntina

La siesta. Esa hora horrenda en la que te obligan a dormir. Para reforzar el horror, los demonios más endemoniados circulan a es...